Cada vez que oigo relacionado con el tinglado este del Social Media hay varias cosas que me sientan, sin acritud, como el culo. ¿No sabe usted lo que es el Social Media? Pues mire, se lo explico, el Social Media es esto que lo dices y conforme lo vas diciendo, ves que lo has dicho, pero en el fondo, ya que lo has soltado, conforme los vas soltando, lo acabas de soltar, y cuando lo sueltas te das cuenta de que no has dicho nada ¿Lo ha entendido? ¿No, verdad? No se preocupe, es normal.

Y es que empiezo a estar ya cansado de ver perfiles de Twitter, plagados con la etiqueta del Social Media Expert, Web 2.0 Consultant y pollardeces varias. Lo primero es que joder, ponerlo en inglés no te hace más inteligente, ni más interesante ni nada.

En mi humilde opinión, aunque sospecho que es la minoritaria, te hace parecer un imbécil por no saber decir que a lo que te dedicas es a tocar los perendengues por Internet en el 90% de los casos. En el segundo, que Social Media Expert puedo ser yo si me curro una chapita donde lo ponga y me la encasqueto en la solapa. Y ojo, que digo en el 90% de los casos, que el otro 10% que son auténticos Social Media Experts o cómo demonios quieras llamarlos, pero para empezar, no lo proclaman a los cuatro vientos o no van escribiéndolo en cualquier servicio web que tengan el mínimo huequito para la ‘Bio‘.

Porque en realidad yo creo que el término ha perdido de tal manera su significado que para lo que se acaba usando es para que una panda de motivados desgaste el término del uso y para que al final otros anden dudando si el Social Media es la última buzzword(¿veis como si lo pongo en inglish mola mil?) que ya no es cool, como le paso a la Web 2.0, es lo que tiene, que ya no es mainstream.

Creo que todos (creo, insisto) tenemos cabeza suficiente como para no entrar al trapo. Que si dices yo de mayor quiero trabajar en publicidad a través de Internet, estás diciendo lo mismo pero en cristiano y sin ese aire de pomposidad ni pedantería internetil.

Creo también (creo, vuelvo a insistir) que el talento de una persona es inversamente proporcional a lo que lo publicita y que “por sus obras los conocereis” (esto es de la Biblia, creo, hoy estoy que me salgo) y que hay afortunadamente por toda la blogosfera española mucho talento suelto, y mucha cabeza bien puesta.

Que no hace falta recurrir a apelativos manidos ni para triunfar ni para demostrar nada. Es más, curiosamente, el uso de ellos suele producir el efecto contrario, o más que producir, suele ir asociado a justo lo contrario a lo que pretendes atribuirte, en definitiva que eres un pringado del tres al cuarto lo suficientemente poco original como para esquivar el término Social Media.

Escribo amurallado en el “esto es mi blog y me lo follo cuando quiero”, es mi espacio de opinión y para eso está, espero que nadie se de ni por aludido, ni mucho menos por ofendido. El día que aprendamos a currar y a quitarnos aquello de triunfar un par de veces y vivir de las rentas, que bien nos iba a ir, coño, qué bien nos iba a ir.